Te piden una web de reservas «tipo Booking». O se te ocurre montarla tú. La primera duda suele ser técnica, la segunda es de papeles: ¿puedo hacerlo siendo autónomo o tengo que montar una sociedad?
La respuesta no depende de cuánto vayas a facturar. Depende de qué papel tienes tú en ese negocio.
La pregunta que decide: ¿lo desarrollas o lo operas?
Son dos negocios que se parecen en la superficie y no tienen nada que ver por dentro:
- Lo desarrollas: un cliente te encarga la plataforma, se la entregas y te paga. Eres un proveedor de software.
- Lo operas: la plataforma es tuya, conectas clientes con proveedores y te quedas una comisión de cada transacción. Eres un intermediario.
Hay un punto intermedio frecuente: la desarrollas para un cliente y además te quedas el mantenimiento. Eso sigue siendo prestación de servicios, siempre que el negocio y los cobros sean del cliente.
Si la desarrollas: autónomo y factura normal
Desarrollar software para un cliente es una actividad como cualquier otra. Lo puedes hacer como autónomo sin ningún problema, facturando el proyecto con su IVA y, si el cliente es una empresa y tu actividad es profesional, con la retención que corresponda.
Lo único que tienes que revisar es que tu alta encaje con lo que haces, porque de eso dependen tus retenciones y parte de tus obligaciones. Está explicado en cómo elegir el epígrafe IAE correcto.
Un aviso práctico: los cobros de la plataforma deben ir a cuentas del cliente, nunca a las tuyas. Si montas la pasarela a tu nombre «para probar» y se queda así, el problema regulatorio pasa a ser tuyo.
Si la operas: respondes ante dos partes a la vez
Aquí cambia todo. Un marketplace tiene clientes a los dos lados: el que compra y el que vende. Cuando algo sale mal entre ellos, una reserva que no se presta, un cobro duplicado, un fraude, tú estás en medio.
Y hay una responsabilidad que casi nadie tiene en cuenta: en las pasarelas donde la plataforma gestiona las cuentas conectadas de sus usuarios, la plataforma responde de los saldos negativos de esas cuentas. Si un proveedor acumula devoluciones y contracargos y no tiene fondos, la pasarela te los reclama a ti.
Como autónomo respondes de las deudas del negocio con todo tu patrimonio personal. Una sociedad limitada separa ese riesgo: en general, la sociedad responde con lo suyo y tú no. No es un blindaje absoluto, porque el administrador puede acabar respondiendo si incumple sus deberes, pero para un negocio con riesgo de terceros la diferencia es real.
Lo que te va a pedir la pasarela
Las pasarelas admiten autónomos, así que ser persona física no te impide empezar. Lo que sí te van a pedir, en cualquier caso, es verificación de identidad, información sobre el negocio y una cuenta bancaria del titular. Si operas como sociedad, además la identificación del titular real.
Y cada proveedor de tu plataforma tendrá que pasar su propia verificación para recibir pagos. Eso tiene un coste de fricción: parte de tus usuarios se quedará a medias en ese proceso, y conviene diseñar el alta pensando en ello.
Cómo tiene que estar montado ese flujo para no convertirte en entidad de pago sin licencia está en cobrar el dinero de tus clientes sin ser un banco.
El dinero: qué es tu ingreso y qué no
Si el flujo está bien montado, tu ingreso es solo tu comisión. No el importe de la reserva. Esa comisión la facturas a los proveedores de tu plataforma, con IVA, y es lo que tributa en tu IRPF o en el impuesto de sociedades.
Si en tu contabilidad aparece el importe total de las reservas como ingreso, algo está mal diseñado: o el flujo de fondos, o la forma de registrarlo. Y en el primer caso es un síntoma del problema regulatorio.
La declaración que casi nadie sabe que le toca
Desde la transposición de la directiva europea DAC7, los operadores de plataformas digitales tienen que informar a Hacienda de lo que ganan sus vendedores a través de la plataforma: alquileres, servicios, venta de bienes. En España se hace con el modelo 238, en enero, sobre el año anterior.
Es la misma obligación que cumplen Booking o Airbnb, y aplica también a plataformas pequeñas. Implica recoger y verificar datos fiscales de tus usuarios desde el primer día, así que conviene tenerlo en el diseño y no descubrirlo en diciembre.
Cuándo compensa la SL con números
La responsabilidad es el argumento principal para operar un marketplace como sociedad, pero no el único. También cuenta la fiscalidad cuando el beneficio crece, y los costes fijos de mantener una sociedad cuando todavía es pequeño.
La comparación completa, con cifras en lugar de reglas de bar, está en ¿autónomo o SL? El cálculo con números. Para un marketplace, añade a ese cálculo el riesgo de responder de las cuentas de tus usuarios.
El resumen
Si la desarrollas, eres autónomo y ya está. Proyecto, factura y los cobros en cuentas del cliente.
Si la operas, piensa seriamente en la SL, no porque la pasarela te lo exija, sino porque respondes ante dos partes a la vez y de las cuentas de tus usuarios. Y tanto en un caso como en otro, el modelo 238 y el diseño del flujo de fondos se deciden antes de lanzar. Si todavía estás valorando si te compensa, empieza por lo que cobran las plataformas que ya existen.
Contenido divulgativo, no asesoramiento fiscal ni jurídico personalizado. La responsabilidad del administrador, las condiciones de cada pasarela y el alcance de las obligaciones informativas dependen de tu caso concreto. Información actualizada a septiembre de 2026: consulta a un profesional antes de decidir la forma jurídica.