Índice
- La pregunta que nadie sabe responder
- Fijos y variables: la única separación que importa
- El margen de contribución
- La fórmula, sin misterio
- Ejemplo 1: una cafetería
- Ejemplo 2: una consultora que vende horas
- El punto de equilibrio en euros de facturación
- Cinco decisiones que se toman con esta cifra
- El error de calcularlo una sola vez
La pregunta que nadie sabe responder
Pregúntale a cualquier dueño de un negocio pequeño cuánto factura al mes y te lo dirá al instante. Pregúntale cuánto necesita facturar para no perder dinero y verás una pausa larga.
Esa segunda cifra es el punto de equilibrio, y es probablemente el número más útil que puede tener un empresario en la cabeza. Marca la frontera exacta entre trabajar y trabajar gratis.
No hace falta contabilidad avanzada ni software caro. Hace falta media hora y honestidad con los números.
Fijos y variables: la única separación que importa
Todo el cálculo descansa en distinguir dos tipos de coste.
Costes fijos. No dependen de cuánto vendas. Existen tanto si tienes un mes espectacular como si no entra un cliente. Alquiler, salarios del personal estructural, seguros, cuota de autónomos, asesoría, software, suministros básicos, amortización de equipos.
Costes variables. Aparecen y desaparecen con cada venta. Materia prima, mercancía, comisiones, embalaje, comisiones de la pasarela de pago, personal contratado por evento.
La clasificación no siempre es evidente. El sueldo de un camarero fijo es coste fijo; el de un extra contratado para la temporada alta es variable. La electricidad tiene una parte fija (potencia contratada) y una variable (consumo). Cuando dudes, pregúntate: si este mes no vendo nada, ¿lo sigo pagando? Si la respuesta es sí, es fijo.
Y una advertencia importante: incluye tu propio sueldo entre los costes fijos. Mucha gente no lo hace, y así resulta que su negocio parece rentable mientras el dueño cobra menos que sus empleados. Un negocio que no puede pagarte no está en equilibrio, aunque el resultado contable sea positivo.
El margen de contribución
Es lo que queda de cada venta después de pagar sus costes variables. Ese resto es lo que «contribuye» a cubrir los costes fijos.
Margen de contribución unitario = precio de venta − coste variable unitario
Si vendes una camiseta a 25 € y te cuesta 9 € comprarla y empaquetarla, cada camiseta aporta 16 € para pagar el alquiler. No 25 €. Confundir precio con margen es el error de cálculo más habitual en negocios pequeños.
La fórmula, sin misterio
Punto de equilibrio (unidades) = Costes fijos totales ÷ Margen de contribución unitario
Y ya está. Toda la sofisticación del concepto cabe en una división.

Ejemplo 1: una cafetería
Nuria abrió una cafetería de barrio hace ocho meses.
Costes fijos mensuales:
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Alquiler del local | 1.200 € |
| Sueldo de su empleada (con cotizaciones) | 1.650 € |
| Su propio sueldo objetivo | 1.800 € |
| Cuota de autónomos | 320 € |
| Suministros (parte fija) | 180 € |
| Seguros y licencias | 90 € |
| Asesoría | 70 € |
| Amortización de maquinaria | 190 € |
| Total | 5.500 € |
Ticket medio y coste variable. El ticket medio por cliente es de 4,80 €. El coste variable medio (café, leche, bollería, vaso, servilleta, comisión de tarjeta) es de 1,55 €.
Margen de contribución: 4,80 − 1,55 = 3,25 € por cliente
Punto de equilibrio: 5.500 ÷ 3,25 = 1.692 clientes al mes
Repartido entre 26 días de apertura: 65 clientes diarios.
Ahora Nuria tiene una cifra operativa. No «hay que vender más»: 65 clientes al día. Cuando cierra la caja y ve 48 tickets, sabe exactamente en qué situación está. Y cuando ve 90, sabe que ese día ha ganado dinero de verdad.
Ejemplo 2: una consultora que vende horas
Álvaro trabaja solo, asesorando a pymes en marketing. No vende productos, vende tiempo.
Costes fijos mensuales:
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Su sueldo objetivo | 2.600 € |
| Cuota de autónomos | 420 € |
| Coworking | 190 € |
| Software y suscripciones | 140 € |
| Asesoría fiscal | 65 € |
| Formación y varios | 85 € |
| Total | 3.500 € |
Sus costes variables son casi inexistentes: alguna licencia puntual, unos 5 € por hora facturada.
Precio por hora: 60 € Margen de contribución: 60 − 5 = 55 € por hora Punto de equilibrio: 3.500 ÷ 55 = 64 horas al mes
Sesenta y cuatro horas facturables al mes. Alrededor de 16 a la semana.
Aquí aparece el matiz que cambia el negocio de Álvaro: una jornada laboral no son 40 horas facturables. Entre propuestas, administración, formación y captación, alguien que trabaja 40 horas suele facturar entre 20 y 25. Así que sus 64 horas de equilibrio consumen más de dos semanas y media de trabajo real. Le queda menos margen del que creía.
El punto de equilibrio en euros de facturación
Cuando vendes muchas cosas distintas, contar unidades no sirve. Se usa esta variante:
Punto de equilibrio (€) = Costes fijos ÷ Ratio de margen de contribución
Donde el ratio es el margen de contribución dividido entre las ventas totales.
Ejemplo: una tienda con 4.200 € de costes fijos, cuyos costes variables suponen el 62% de las ventas. Su ratio de margen es 0,38.
4.200 ÷ 0,38 = 11.053 € de facturación mensual para cubrir costes.
Cinco decisiones que se toman con esta cifra
Subir precios. Nuria sube el ticket medio 30 céntimos. Su margen pasa de 3,25 a 3,55 €. El equilibrio baja a 1.549 clientes, 143 menos al mes. Un cambio pequeño en el precio mueve mucho el punto de equilibrio.
Contratar. Un empleado de 1.600 € eleva los fijos de Nuria a 7.100 €, y el equilibrio salta a 2.185 clientes: 493 más al mes. ¿Puede el local absorber ese incremento? Si la respuesta es no, la contratación es un problema disfrazado de crecimiento.
Aceptar un descuento. Un cliente pide un 20% de rebaja. Si el margen era del 35%, ese 20% se come más de la mitad del margen. Muchas veces el pedido con descuento sale a pérdida y nadie lo detecta.
Cambiar de local. Un alquiler 400 € más barato baja el equilibrio de Nuria en 123 clientes mensuales. Ese es el valor real de la mudanza, no los 400 €.
Saber cuándo parar. Si tu punto de equilibrio exige un volumen que tu mercado no da, el problema no es de esfuerzo. Es de modelo. Es duro verlo escrito, pero es mejor saberlo en el mes ocho que en el veinticuatro.
El error de calcularlo una sola vez
El punto de equilibrio no es un dato que se calcula al abrir y se archiva. Cambia cada vez que sube el alquiler, entra un empleado, se encarece un proveedor o modificas precios.
Revísalo cada trimestre. Anótalo en un papel y ponlo donde lo veas. En una cafetería, ese número son clientes al día. En una consultora, horas a la semana. En una tienda online, pedidos al mes.
Esta cifra también entra en la decisión entre ser autónomo o montar una SL.
La diferencia entre un negocio que se gestiona y uno que se sobrevive es, muchas veces, saber esa cifra de memoria.Cuando calcules tu fondo de emergencia, parte de este mismo número de clientes o de horas.
Los ejemplos son ilustrativos y simplifican variables reales como la estacionalidad, los impuestos o las necesidades de circulante. Úsalos como método, no como referencia sectorial.